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carne de cerdo estudio nutricional interporc selenio Vive en Rosa

Carne de cerdo, rica en selenio un micronutriente para la inmunidad

La nutrición es un componente importante y determinante de la respuesta inmune.

Existe una amplia evidencia sobre la relación entre los aminoácidos y el sistema inmunitario, encontrando datos, también, sobre cómo el componente nitrogenado no proteico y  los nucleótidos de la dieta, modulan el sistema tanto a nivel intestinal como sistémico.

La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) reconoce que ciertos micronutrientes como: cobre, folato, hierro, selenio, zinc o vitaminas A, B6, B12, C y D… participan en el correcto funcionamiento del sistema inmunitario

El primer contacto entre los alimentos y el sistema inmune tiene lugar en el tracto gastrointestinal. Dicho sistema, conocido como GALT es el encargado de transformar los antígenos que interaccionan con la mucosa del intestino además de reducir la respuesta inmune.

El selenio es primordial para conseguir una respuesta inmunitaria correcta, siendo importante en los sistemas inmunológicos  innato y  adquirido. El selenio ejerce un  papel importante y primordial  en la regulación redox así como en la función antioxidante. Peroxidasas como la glutatión peroxidasa y las reductasas se asocian a la presencia de selenio; es decir, enzimas que usan como cofactor al selenio.

De esta forma, el selenio  está implicado en el  mantenimiento de la integridad de la membrana y protegiendo del daño al ADN.

Su déficit  provoca una disminución de los niveles de producción de las inmunoglobulinas IgM e IgG, dificulta la quimiotaxis de los neutrófilos y la producción de anticuerpos por parte de los linfocitos.

¿Dónde podemos encontrar el selenio?

La carne de cerdo es uno de los alimentos en donde podemos encontrar este mineral, así por ejemplo presentan alto contenido de selenio la chuleta, el lomo, las costillas, el lomo embuchado, y el solomillo, el jamón cocido y el jamón curado son fuente de este mineral.

¿Cuánto selenio  se debe tomar?

La ingesta dietética recomendada para la población española es de 45-55 µg/día de selenio, llegando a 70µg/día en el periodo de lactancia. El estudio ANIBES, que evaluó la adecuación de la dieta a los objetivos nutricionales, mostró que el 15% de la población española no llega a cumplir con las ingestas recomendadas de este nutriente.

Una dieta variada y equilibrada es fundamental para cubrir los aportes nutricionales recomendados, donde  el selenio se puede encontrar en una gran variedad de alimentos, entre ellos, en multitud de cortes de carne de cerdo que puedes incluir en tu dieta de muchas formas diferentes.

Bibliografía:

Reglamento (CE) Nº 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de diciembre de 2006 relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos.

Nutrientes e inmunidad. Revisión.  Nutrición clínica en medicina. 2016 http://www.aulamedica.es/nutricionclinicamedicina/pdf/5034.pdf

Nutrición y sistema inmunitario. Elsevier. Noviembre 2015 https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-nutricion-sistema-inmunitario-X0213932415442091

Inmunidad. Sistema inmune. Universidad complutense de Madrid. (Visto el 03/07/2020) https://www.ucm.es/catedra-ucm-clas/inmunidad

Artículo original publicado aquí

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carne de cerdo dietas estudio nutricional interporc raciones moderadas Vive en Rosa

La mano, la mejor herramienta para controlar las raciones de alimentos

Muchos son los parámetros que deben considerarse a la hora de planificar un plan de alimentación.

Después de una estudiada y concienzuda valoración inicial para conocer cómo es el día a día de la persona que tenemos enfrente, es hora de establecer los cambios necesarios para conseguir el objetivo deseado.  ¿Come en exceso? ¿Come poco en cantidad pero se excede en alimentos con una densidad calórica elevada? ¿Relaciona el aburrimiento con la comida?, ¿No controla las cantidades?…

En este post vamos a centrarnos en el tema de las porciones, intentando establecer una ayuda sencilla y útil para la práctica profesional diaria.

EL USO DE LAS MANOS COMO GUÍA

De todos es sabido que un plan de alimentación, sea como fuere,  debe tener ciertas premisas:

  • Variada
  • Agradable y palatable
  • Suficiente
  • Adaptada

A la hora de controlar cuánto se come, la planificación puede hacerse mediante raciones, gramajes o usando intercambios.  Lo más preciso es el pesaje, pero ¿es realmente lo más práctico?

Para preservar la salud es conveniente servir raciones moderadas  y son muchas las personas que no conocen bien el tamaño que deben tener las diferentes raciones de sus comidas. En este sentido las raciones de los diferentes grupos de alimentos pueden relacionarse con las palmas de las manos de cada persona.

La idea es sencilla; las manos son proporcionales  al tamaño corporal (excepciones aparte) y son una buena guía para las proporciones de los diferentes grupos de alimentos.

¿A QUÉ CORRESPONDE LA RACIÓN DE…?

  • Proteínas: Se hará una distinción entre carne y pescado, sencillamente por el porcentaje de agua que contiene cada una.
    • Carne: Tamaño de la palma de la mano, que va desde la muñeca hasta dónde empiezan los dedos. El grosor de la pieza debe ser más o menos de un dedo.
    • Pescado: Tamaño de la palma de la mano, que va desde la muñeca hasta el final de los dedos.
  • Verduras y hortalizas: Ya sean en su forma crudas como cocinadas, la cantidad que entra en las dos palmas de las manos juntas en forma de cuenco.
  • Frutas: Toda la cantidad que quepa en una mano abierta.
  • Hidratos de carbono: Cantidad que ocupa un puño cerrado de pasta, arroz, patata…
  • Grasas: Proporción que ocupa el tamaño de la primera falange del dedo índice,

         

Este método, igual que puede ocurrir con el del método del plato, es un método de aprendizaje y reeducación, pero presenta ciertas limitaciones; hace referencia a la cantidad como concepto de proporción, sin tener en cuenta el valor nutricional y calórico de los alimentos.

El objetivo de este método no es perder peso, sino enseñar  a comer raciones adecuadas. Ahora bien, aquellas personas acostumbradas a ingestas con raciones abundantes obviamente verán reducido su peso aplicando este sencillo método.

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carne de cerdo dietas milagro El ayer y hoy del cerdo estudio nutricional interporc perder peso

Carne de cerdo de capa blanca, una opción saludable para perder peso

Es mucha la información que las personas reciben en cuestión de ideas para perder peso; libros, revistas, televisión, Internet… Respecto a la pérdida de peso, son muchos los mitos establecidos como verdades absolutas, que las personas siguen a pies juntillas, sin presentar ningún tipo de fundamento científico.

En este sentido, durante muchos años la carne de cerdo ha estado considerada una carne muy grasa, con mucho colesterol, que no era precisamente objeto de recomendación por no pocos profesionales sanitarios. La ciencia avanza y con ello mejora la calidad final de muchos alimentos. En las últimas décadas, se ha incrementado el  interés por el perfil lipídico de los alimentos que nos proporciona la dieta. El perfil lipídico de la carne de cerdo de capa blanca ha mejorado presentando un alto porcentaje de grasas insaturada gracias por un lado a la selección genética y a la optimización de los piensos destinados a la alimentación.

Dada su composición los expertos recomiendan el consumo carnes magras (entre las que se debe incluir los cortes magros del cerdo) de 3 a 4 veces por semana.

Cuando muchas de las personas deciden “ponerse a dieta “por su cuenta, es frecuente observar como la fuente proteica está basada el pollo o pavo por ser consideradas estas carnes fuentes magras por excelencia. En relación a esto, a continuación se muestra una comparativa del lomo de cerdo y la carne de pollo donde parámetros como las Kcal, proteínas y gasas son prácticamente idénticas.

Elaborado a partir de Moreiras O, Carbajal A, y col. Tablas de composición de alimentos. Guía de prácticas. 17ª ed. Madrid: Ediciones Pirámide; 2015.

El resto de partes del cerdo, dentro de una dieta equilibrada y variada, cuando no exista contraindicación (respetando las porciones y la frecuencia de consumo)  son una opción para diversificar la dieta tanto nutricional como gastronómicamente.

La mayoría de las dietas de adelgazamiento se basan fundamentalmente en la restricción de calorías. Sin embargo, como ya bien conocen, la regulación del peso corporal está influida no sólo por la cantidad de energía ingerida, sino también por la composición de la dieta. El cuerpo reacciona compensando la falta de energía con un aumento de la destrucción de sus propias proteínas corporales, para así conseguir una fuente alternativa de energía. Esta situación provoca una pérdida de masa muscular y por otro lado la formación de cuerpos cetónicos, que resultan peligrosos para el organismo cuando su formación se prolonga en el tiempo. El rápido descenso en el peso que presenta la persona en las primeras semanas no es más que la pérdida de agua por parte del tejido muscular (que es muy rico en agua), eliminando así, mucho líquido en la primera fase.

El efecto rebote, o efecto yo-yo como también se le conoce, se produce en la mayoría de los planes de adelgazamiento que carecen de equilibrio, presentándose con una restricción calórica severa o una dieta muy extrema.

En la práctica, no se aconsejan pérdidas superiores a 1 Kg por semana, encontrándose cómo pérdida óptima valores entre 0,5-1 Kg. a la semana. Si bien es cierto que en las primeras semanas puede existir una pérdida mayor, el ritmo en las semanas posteriores debe estar marcado por este 0,5-1 Kg. semanal.

Artículo original publicado aquí

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carne de cerdo dietas estudio nutricional interporc Noticias raciones moderadas

EL MÉTODO DE LA PALMA DE LA MANO

Muchos son los parámetros que deben considerarse a la hora de planificar un plan de alimentación.

Después de una estudiada y concienzuda valoración inicial para conocer cómo es el día a día de la persona que tenemos enfrente, es hora de establecer los cambios necesarios para conseguir el objetivo deseado.  ¿Come en exceso? ¿Come poco en cantidad pero se excede en alimentos con una densidad calórica elevada? ¿Relaciona el aburrimiento con la comida?, ¿No controla las cantidades?…

En este post vamos a centrarnos en el tema de las porciones, intentando establecer una ayuda sencilla y útil para la práctica profesional diaria.

EL USO DE LAS MANOS COMO GUÍA

De todos es sabido que un plan de alimentación, sea como fuere,  debe tener ciertas premisas:

  • Variada
  • Agradable y palatable
  • Suficiente
  • Adaptada

A la hora de controlar cuánto se come, la planificación puede hacerse mediante raciones, gramajes o usando intercambios.  Lo más preciso es el pesaje, pero ¿es realmente lo más práctico?

Para preservar la salud es conveniente servir raciones moderadas  y son muchas las personas que no conocen bien el tamaño que deben tener las diferentes raciones de sus comidas. En este sentido las raciones de los diferentes grupos de alimentos pueden relacionarse con las palmas de las manos de cada persona.

La idea es sencilla; las manos son proporcionales  al tamaño corporal (excepciones aparte) y son una buena guía para las proporciones de los diferentes grupos de alimentos.

¿A QUÉ CORRESPONDE LA RACIÓN DE…?

  • Proteínas: Se hará una distinción entre carne y pescado, sencillamente por el porcentaje de agua que contiene cada una.
    • Carne: Tamaño de la palma de la mano, que va desde la muñeca hasta dónde empiezan los dedos. El grosor de la pieza debe ser más o menos de un dedo.
    • Pescado: Tamaño de la palma de la mano, que va desde la muñeca hasta el final de los dedos.
  • Verduras y hortalizas: Ya sean en su forma crudas como cocinadas, la cantidad que entra en las dos palmas de las manos juntas en forma de cuenco.
  • Frutas: Toda la cantidad que quepa en una mano abierta.
  • Hidratos de carbono: Cantidad que ocupa un puño cerrado de pasta, arroz, patata…
  • Grasas: Proporción que ocupa el tamaño de la primera falange del dedo índice,

         

Este método, igual que puede ocurrir con el del método del plato, es un método de aprendizaje y reeducación, pero presenta ciertas limitaciones; hace referencia a la cantidad como concepto de proporción, sin tener en cuenta el valor nutricional y calórico de los alimentos.

El objetivo de este método no es perder peso, sino enseñar  a comer raciones adecuadas. Ahora bien, aquellas personas acostumbradas a ingestas con raciones abundantes obviamente verán reducido su peso aplicando este sencillo método.

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DE VUELTA CON LAS DIETAS MILAGRO

Con la llegada del verano cada año miles de personas desean perder peso con las archiconocidas por todos los profesionales sanitarios dietas milagro.

No se conoce con exactitud el porcentaje de población que sigue algún tipo de dieta o método milagro, pero se estima que el gasto en España atribuible a este tipo de dietas es de más de 2.000 millones de euros anuales.

La estrategia NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) define las dietas milagro como “aquellas que prometen una rápida pérdida de peso sin apenas esfuerzo. Y es que las dietas milagro permiten perder peso a costa de la salud tanto física como, en muchos casos, mental”.

Como ejemplos miles y es que la tipología de las dietas milagro es muy variada, pero podrían dividirse básicamente en: hipocalóricas desequilibradas, disociadas y excluyentes y donde las dietas Dukan y Detox, según se indica en el informe “Dietas milagro y sociedad española”, elaborado por la Academia Española de Nutrición y Dietética y Fundación Mapfre”

En la pérdida de peso NO todo vale. Perder peso nunca debe estar relacionado con perder salud. Pero, desafortunadamente, cuando en este campo se mezclan los pensamientos de determinados gurús que propician dietas casi mágicas, y la desesperación por las personas por querer adelgazar de una manera rápida, la salud tiene mucho que perder.

El Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AEDN) advierte que “las dietas milagro, en el mejor de los casos, son ineficaces y que pueden provocar un resultado contrario al esperado: el conocido como efecto yo-yo o rebote”

El GREP-AEDN, propone varias claves para ayudar a identificar una dieta milagro:

  • Promete resultados rápidos, asombrosos o “mágicos”.
  • Prohíbe el consumo de un alimento o grupo de alimentos.
  • Ofrece listados de alimentos “buenos” y “malos”.
  • Presenta relatos, historias o testimonios para aportar credibilidad.
  • Atribuye “proezas” a determinados nutrientes.

Es mucha la información que las personas reciben en cuestión de ideas para perder peso; libros, revistas, televisión, Internet… Respecto a la pérdida de peso, son muchos los mitos establecidos como verdades absolutas, que las personas siguen a pies juntillas, sin presentar ningún tipo de fundamento científico.

En este sentido, durante muchos años la carne de cerdo ha estado considerada una carne muy grasa, con mucho colesterol…la cual no era precisamente objeto de recomendación por no pocos profesionales sanitarios. La ciencia avanza y con ello mejora la calidad final de muchos alimentos. En las últimas décadas, se ha incrementado el  interés por el perfil lipídico de los alimentos que nos proporciona la dieta. El perfil lipídico de la carne de cerdo de capa blanca ha mejorado presentando un alto porcentaje de grasas insaturada gracias por un lado a la selección genética y a la optimización de los piensos destinados a la alimentación.

Dada su composición los expertos recomiendan el consumo carnes magras (entre las que se debe incluir los cortes magros del cerdo) de 3 a 4 veces por semana.

Cuando muchas de las personas deciden “ponerse a dieta “por su cuenta, es frecuente observar como la fuente proteica está basada el pollo o pavo por ser consideradas estas carnes fuentes magras por excelencia. En relación a esto, a continuación se muestra una comparativa del lomo de cerdo y la carne de pollo donde parámetros como las Kcal, proteínas y gasas son prácticamente idénticas.

Elaborado a partir de Moreiras O, Carbajal A, y col. Tablas de composición de alimentos. Guía de prácticas. 17ª ed. Madrid: Ediciones Pirámide; 2015.

El resto de partes del cerdo, dentro de una dieta equilibrada y variada, cuando no exista contraindicación (respetando las porciones y la frecuencia de consumo)  son una opción para diversificar la dieta tanto nutricional como gastronómicamente.

La mayoría de las dietas de adelgazamiento se basan fundamentalmente en la restricción de calorías. Sin embargo, como ya bien conocen, la regulación del peso corporal está influida no sólo por la cantidad de energía ingerida, sino también por la composición de la dieta. El cuerpo reacciona compensando la falta de energía con un aumento de la destrucción de sus propias proteínas corporales, para así conseguir una fuente alternativa de energía. Esta situación provoca una pérdida de masa muscular y por otro lado la formación de cuerpos cetónicos, que resultan peligrosos para el organismo cuando su formación se prolonga en el tiempo. El rápido descenso en el peso que presenta la persona en las primeras semanas no es más que la pérdida de agua por parte del tejido muscular (que es muy rico en agua), eliminando así, mucho líquido en la primera fase.

El efecto rebote, o efecto yo-yo como también se le conoce, se produce en la mayoría de los planes de adelgazamiento que carecen de equilibrio, presentándose con una restricción calórica severa o una dieta muy extrema.

En la práctica, no se aconsejan pérdidas superiores a 1 Kg por semana, encontrándose cómo pérdida óptima valores entre 0,5-1 Kg. a la semana. Si bien es cierto que en las primeras semanas puede existir una pérdida mayor, el ritmo en las semanas posteriores debe estar marcado por este 0,5-1 Kg. semanal.

Artículo original publicado aquí

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carne de cerdo estudio nutricional interporc Noticias selenio

SELENIO, MICRONUTRIENTE PARA LA INMUNIDAD

La nutrición es un componente importante y determinante de la respuesta inmune.

Existe una amplia evidencia sobre la relación entre los aminoácidos y el sistema inmunitario, encontrando datos, también, sobre cómo el componente nitrogenado no proteico y  los nucleótidos de la dieta, modulan el sistema tanto a nivel intestinal como sistémico.

La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) reconoce que ciertos micronutrientes como: cobre, folato, hierro, selenio, zinc o vitaminas A, B6, B12, C y D… participan en el correcto funcionamiento del sistema inmunitario

El primer contacto entre los alimentos y el sistema inmune tiene lugar en el tracto gastrointestinal. Dicho sistema, conocido como GALT es el encargado de transformar los antígenos que interaccionan con la mucosa del intestino además de reducir la respuesta inmune.

El selenio es primordial para conseguir una respuesta inmunitaria correcta, siendo importante en los sistemas inmunológicos  innato y  adquirido. El selenio ejerce un  papel importante y primordial  en la regulación redox así como en la función antioxidante. Peroxidasas como la glutatión peroxidasa y las reductasas se asocian a la presencia de selenio; es decir, enzimas que usan como cofactor al selenio.

De esta forma, el selenio  está implicado en el  mantenimiento de la integridad de la membrana y protegiendo del daño al ADN.

Su déficit  provoca una disminución de los niveles de producción de las inmunoglobulinas IgM e IgG, dificulta la quimiotaxis de los neutrófilos y la producción de anticuerpos por parte de los linfocitos.

¿Dónde podemos encontrar el selenio?

La carne de cerdo es uno de los alimentos en donde podemos encontrar este mineral, así por ejemplo presentan alto contenido de selenio la chuleta, el lomo, las costillas, el lomo embuchado, y el solomillo, el jamón cocido y el jamón curado son fuente de este mineral.

¿Cuánto selenio  se debe tomar?

La ingesta dietética recomendada para la población española es de 45-55 µg/día de selenio, llegando a 70µg/día en el periodo de lactancia. El estudio ANIBES, que evaluó la adecuación de la dieta a los objetivos nutricionales, mostró que el 15% de la población española no llega a cumplir con las ingestas recomendadas de este nutriente.

Una dieta variada y equilibrada es fundamental para cubrir los aportes nutricionales recomendados, donde  el selenio se puede encontrar en una gran variedad de alimentos, entre ellos, en multitud de cortes de carne de cerdo que puedes incluir en tu dieta de muchas formas diferentes.

Bibliografía:

Reglamento (CE) Nº 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de diciembre de 2006 relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos.

Nutrientes e inmunidad. Revisión.  Nutrición clínica en medicina. 2016 http://www.aulamedica.es/nutricionclinicamedicina/pdf/5034.pdf

Nutrición y sistema inmunitario. Elsevier. Noviembre 2015 https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-nutricion-sistema-inmunitario-X0213932415442091

Inmunidad. Sistema inmune. Universidad complutense de Madrid. (Visto el 03/07/2020) https://www.ucm.es/catedra-ucm-clas/inmunidad

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ALIÑO RANCHERO carne de cerdo dieta mediterránea estudio nutricional interporc LIMA Y CEBOLLA Vive en Rosa

Aliñar la carne sin sal pero con todo el sabor

Aliñar la carne es siempre una buena opción para no echar de menos el salero y   una buena y sana solución para nuestros pacientes hipertensos.

En este post os queremos mostrar cómo hacer aliños sin sal, pero sin renunciar al sabor, son tan sabrosos, que cuando uno se acostumbra, aunque no sea hipertenso, no les agregará sal.

Os dejamos tres ideas que seguro que gustarán:

ALIÑO DE NARANJA Y MENTA:

Ingredientes: menta fresca, ralladura de naranja, aceite de oliva

Preparación: Batir con la ayudad de una batidora eléctrica el aceite con la menta, agregar la ralladura de naranja, teniendo cuidado no añadir la “piel blanca “de la naranja.

Dejar la carne macerando con este aliño, una vez pasado un par de horas, cocinar la carne en la sartén. También se puede utilizar este aliño para legumbres, como las lentejas.

ALIÑO RANCHERO O “PULLED PORK”:

Ingredientes: Comino en polvo. Pimentón dulce, canela, ajo en polvo.

pimienta negra recién molida, tomillo seco.

Preparación: Elegir este aliño para una pieza grande de carne que podemos hacer en la olla exprés o en el horno

Ir espolvoreando todas estas especias una detrás de la otra en la pieza de carne hasta que quede toda la superficie cubierta y dejarla macerar en un recipiente tapado durante toda la noche.

Cocinarla al gusto el día siguiente. Es una excelente opción para hacer bocadillos o burritos de carne.

ALIÑO DE LIMA Y CEBOLLA:

Ingredientes: 1 Cebolla cortada en tiras, el jugo de 1 lima, 2 dientes de ajo chafado, aceite.

Preparación: Disponer encima de los filetes de carne la cebolla, el jugo de lima, el limón y rociarlo con aceite. Pasado una hora, hacer la carne a la plancha y agregar el aliño por encima hasta que se dore.

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adulto mayor carne de cerdo dieta dieta mediterránea estudio nutricional interporc Vive en Rosa

Incremento de necesidades de proteínas en nuestros mayores

Con el paso del tiempo, no solo vamos cumpliendo más años sino que también nos enfrentamos a  una mayor vulnerabilidad tanto  a nivel físico como a nivel fisiológico. Ello se debe en gran parte a la cantidad de factores inherentes al proceso de envejecimiento tales como la disminución de la masa muscular o sarcopenia, el aumento de la frecuencia de enfermedades, la falta de apetito, los problemas de masticación o la disminución de la actividad física.

Las personas mayores constituyen así,  un grupo de riesgo susceptible a sufrir de malnutrición por desnutrición. La desnutrición favorece el desarrollo de infecciones, úlceras por presión, caídas, etc. La presencia de determinadas enfermedades como las demencias, la enfermedad de Parkinson e infecciones, favorece el desarrollo de la desnutrición proteico-calórica, debido a diferentes mecanismos como la pérdida de apetito, el mayor consumo energético y el hipercatabolismo que se genera en las mismas.

Entre los nutrientes más  demandados por el organismo en esta etapa de la vida, se encuentran las proteínas. Éstas  constituyen uno de los grandes grupos de macronutrientes esenciales para el mantenimiento de la salud y se componen de unidades más pequeñas conocidas como aminoácidos las cuales determinan su  calidad.

La recomendación vigente, según FAO/OMS y otras publicaciones, sobre el consumo recomendado de proteínas, hasta el momento, es de 0.8g/Kg de peso/día; en adultos. Sin embargo, en mayores de 70 años se propone unos requerimientos más elevados: al menos de 1,0 a 1,2 g/kg al día para personas mayores sanas y de 1,2 a 1,5 g /kg al día para pacientes geriátricos con enfermedades agudas y crónicas. Este aumento es debido, en parte, a un intento de adecuar la dieta a los cambios en la composición corporal del adulto mayor.

Las proteínas pueden proceder tanto de los vegetales como de los productos de origen animal. En este sentido, las proteínas animales se conocen por poseer un mayor valor biológico gracias a su composición rica en aminoácidos esenciales; las proteínas de origen vegetal carecen, casi siempre, de aminoácidos esenciales, por ejemplo los cereales son deficitarios en lisina y las legumbres en metionina y cistina. Debido a estos aspectos el aporte proteico se efectuará con alimentos ricos en proteínas animales (carne, pescados, aves, huevos y leche), por su aporte de aminoácidos esenciales, junto a alimentos con proteínas vegetales (legumbres, patatas, pan, pasta, arroz, cereales y los frutos secos), guardando un equilibrio entre proteínas animales y vegetales de al menos 60/40%.

Tabla 1. Recomendaciones del consumo de alimentos proteicos en el adulto mayor

La carne magra es una buena fuente de proteínas, por ello las recomendaciones de su consumo oscilan entre las 4-5 raciones a la semana, dentro las cuales destaca la carne de cerdo. Ésta es considerada una gran aliada de la dieta equilibrada y especialmente adecuada para las personas de edad avanzada, ya que no solo proporciona una cantidad considerable de proteínas de calidad, sino que su bajo aporte de grasa permite llevar un control apropiado del peso corporal. Además, contiene minerales como hierro, selenio y zinc y vitaminas del grupo B, especialmente la B12.

La carne de cerdo de capa blanca, es un alimento de gran calidad nutricional de gran interés para incluir de 2-3 veces por semana en el contexto de una dieta variada y equilibrada. Además, su gran versatilidad gastronómica, permite multitud de cocinados sencillos, de fácil masticación y digestión, lo que le convierte en una carne adaptarse a todos los gustos, incluso aquellos más selectivos como son los de las personas de más edad.

No debemos olvidarnos de la numerosidad de categorías que este producto ofrece las cuales dependen de la parte de cerdo por la que optemos.  A esto le acompaña la gran versatilidad gastronómica que ofrecen, permitiendo así diferentes variedades de cocinado  adaptables al gusto y la textura deseada por el consumidor. Adaptar una dieta de fácil masticación en caso de padecer dificultades deglutorias y/o masticatorias, frecuentes en el adulto mayor, resulta de importancia e interés para garantizar la ingesta de las recomendaciones a base de proteínas de alta calidad.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Síndrome de fragilidad y estado nutricional: valoración, prevención y tratamiento. Zugasti Murillo A., Casas Herrero Á. Nutr Hosp 2019;36(N.º Extra 2):26-37 DOI: http://dx.doi.org/10.20960/nh.02678
  2. Evaluación de la calidad de las proteínas de la dieta en nutrición humana. Consulta de expertos. Publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT). Granada, España 2017
  3. ¿Tienen que comer carne las personas mayores? https://interporc.com/2019/05/28/consumo-carne-personas-mayores?cat=actualidad/noticias-actualidad

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adulto mayor carne de cerdo dieta dieta mediterránea estudio nutricional interporc Noticias

Incremento de necesidades de proteínas en el adulto mayor

Con el paso del tiempo, no solo vamos cumpliendo más años sino que también nos enfrentamos a  una mayor vulnerabilidad tanto  a nivel físico como a nivel fisiológico. Ello se debe en gran parte a la cantidad de factores inherentes al proceso de envejecimiento tales como la disminución de la masa muscular o sarcopenia, el aumento de la frecuencia de enfermedades, la falta de apetito, los problemas de masticación o la disminución de la actividad física.

Las personas mayores constituyen así,  un grupo de riesgo susceptible a sufrir de malnutrición por desnutrición. La desnutrición favorece el desarrollo de infecciones, úlceras por presión, caídas, etc. La presencia de determinadas enfermedades como las demencias, la enfermedad de Parkinson e infecciones, favorece el desarrollo de la desnutrición proteico-calórica, debido a diferentes mecanismos como la pérdida de apetito, el mayor consumo energético y el hipercatabolismo que se genera en las mismas.

Entre los nutrientes más  demandados por el organismo en esta etapa de la vida, se encuentran las proteínas. Éstas  constituyen uno de los grandes grupos de macronutrientes esenciales para el mantenimiento de la salud y se componen de unidades más pequeñas conocidas como aminoácidos las cuales determinan su  calidad.

La recomendación vigente, según FAO/OMS y otras publicaciones, sobre el consumo recomendado de proteínas, hasta el momento, es de 0.8g/Kg de peso/día; en adultos. Sin embargo, en mayores de 70 años se propone unos requerimientos más elevados: al menos de 1,0 a 1,2 g/kg al día para personas mayores sanas y de 1,2 a 1,5 g /kg al día para pacientes geriátricos con enfermedades agudas y crónicas. Este aumento es debido, en parte, a un intento de adecuar la dieta a los cambios en la composición corporal del adulto mayor.

Las proteínas pueden proceder tanto de los vegetales como de los productos de origen animal. En este sentido, las proteínas animales se conocen por poseer un mayor valor biológico gracias a su composición rica en aminoácidos esenciales; las proteínas de origen vegetal carecen, casi siempre, de aminoácidos esenciales, por ejemplo los cereales son deficitarios en lisina y las legumbres en metionina y cistina. Debido a estos aspectos el aporte proteico se efectuará con alimentos ricos en proteínas animales (carne, pescados, aves, huevos y leche), por su aporte de aminoácidos esenciales, junto a alimentos con proteínas vegetales (legumbres, patatas, pan, pasta, arroz, cereales y los frutos secos), guardando un equilibrio entre proteínas animales y vegetales de al menos 60/40%.

Tabla 1. Recomendaciones del consumo de alimentos proteicos en el adulto mayor

La carne magra es una buena fuente de proteínas, por ello las recomendaciones de su consumo oscilan entre las 4-5 raciones a la semana, dentro las cuales destaca la carne de cerdo. Ésta es considerada una gran aliada de la dieta equilibrada y especialmente adecuada para las personas de edad avanzada, ya que no solo proporciona una cantidad considerable de proteínas de calidad, sino que su bajo aporte de grasa permite llevar un control apropiado del peso corporal. Además, contiene minerales como hierro, selenio y zinc y vitaminas del grupo B, especialmente la B12.

La carne de cerdo de capa blanca, es un alimento de gran calidad nutricional de gran interés para incluir de 2-3 veces por semana en el contexto de una dieta variada y equilibrada. Además, su gran versatilidad gastronómica, permite multitud de cocinados sencillos, de fácil masticación y digestión, lo que le convierte en una carne adaptarse a todos los gustos, incluso aquellos más selectivos como son los de las personas de más edad.

No debemos olvidarnos de la numerosidad de categorías que este producto ofrece las cuales dependen de la parte de cerdo por la que optemos.  A esto le acompaña la gran versatilidad gastronómica que ofrecen, permitiendo así diferentes variedades de cocinado  adaptables al gusto y la textura deseada por el consumidor. Adaptar una dieta de fácil masticación en caso de padecer dificultades deglutorias y/o masticatorias, frecuentes en el adulto mayor, resulta de importancia e interés para garantizar la ingesta de las recomendaciones a base de proteínas de alta calidad.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Síndrome de fragilidad y estado nutricional: valoración, prevención y tratamiento. Zugasti Murillo A., Casas Herrero Á. Nutr Hosp 2019;36(N.º Extra 2):26-37 DOI: http://dx.doi.org/10.20960/nh.02678
  2. Evaluación de la calidad de las proteínas de la dieta en nutrición humana. Consulta de expertos. Publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT). Granada, España 2017
  3. ¿Tienen que comer carne las personas mayores? https://interporc.com/2019/05/28/consumo-carne-personas-mayores?cat=actualidad/noticias-actualidad

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ALIÑO RANCHERO carne de cerdo dieta mediterránea estudio nutricional interporc LIMA Y CEBOLLA Noticias

Cómo librarse del salero a la hora de hacer aliños; aliños para carne aptos para hipertensos

Aliñar la carne es siempre una buena opción para no echar de menos el salero y   una buena y sana solución para nuestros pacientes hipertensos.

En este post os queremos mostrar cómo hacer aliños sin sal, pero sin renunciar al sabor, son tan sabrosos, que cuando uno se acostumbra, aunque no sea hipertenso, no les agregará sal.

Os dejamos tres ideas que seguro que gustarán:

ALIÑO DE NARANJA Y MENTA:

Ingredientes: menta fresca, ralladura de naranja, aceite de oliva

Preparación: Batir con la ayudad de una batidora eléctrica el aceite con la menta, agregar la ralladura de naranja, teniendo cuidado no añadir la “piel blanca “de la naranja.

Dejar la carne macerando con este aliño, una vez pasado un par de horas, cocinar la carne en la sartén. También se puede utilizar este aliño para legumbres, como las lentejas.

ALIÑO RANCHERO O “PULLED PORK”:

Ingredientes: Comino en polvo. Pimentón dulce, canela, ajo en polvo.

pimienta negra recién molida, tomillo seco.

Preparación: Elegir este aliño para una pieza grande de carne que podemos hacer en la olla exprés o en el horno

Ir espolvoreando todas estas especias una detrás de la otra en la pieza de carne hasta que quede toda la superficie cubierta y dejarla macerar en un recipiente tapado durante toda la noche.

Cocinarla al gusto el día siguiente. Es una excelente opción para hacer bocadillos o burritos de carne.

ALIÑO DE LIMA Y CEBOLLA:

Ingredientes: 1 Cebolla cortada en tiras, el jugo de 1 lima, 2 dientes de ajo chafado, aceite.

Preparación: Disponer encima de los filetes de carne la cebolla, el jugo de lima, el limón y rociarlo con aceite. Pasado una hora, hacer la carne a la plancha y agregar el aliño por encima hasta que se dore.

Artículo original publicado aquí