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Cómo afecta el calor a los neumáticos: esto es lo que tienes que revisar

¿Sabías que en verano el asfalto está unos 10 grados por encima de la temperatura del ambiente? Los neumáticos de nuestro coche sufren con el calor y hay que prestar cuidado y revisar una serie de elementos para un viaje seguro.

¡No dejes que algo que tú puedes evitar arruine tu viaje!

Son muchos los desplazamientos que tienen lugar en verano. En España, pocas carreteras se libran de temperaturas extremas en las que podríamos freír hasta un huevo.

El aumento de la temperatura atmosférica puede hacer perder presión a las ruedas, y este hecho conlleva muchos riesgos. Un neumático poco inflado afecta al comportamiento y a la eficacia del frenado. También son carne de cañón para pinchazos o reventones en plena conducción.

Y esta es solo una de las consecuencias que pueden sufrir tus neumáticos por el calor extremo. La fricción de las rueda en un asfalto que “arde” desgasta los neumáticos y eso puede provocar fallos en la suspensión, por ejemplo.

El calor también hará que la banda de rodadura se caliente antes y acortará la vida útil de los neumáticos.

No son pocos los vehículos que llegan al servicio de taller del Grupo Cariño tras verse envueltos en problemas con los neumáticos a causa del calor. Por eso, siempre recomendamos a nuestros clientes que cuando el calor aprieta, hay que revisar los neumáticos y otras piezas del vehículo.

Si estás a pocos días de emprender un viaje, sigue nuestros consejos en los que te vamos a contar qué y cómo revisar de los neumáticos.

Cómo afecta el calor a los neumáticos: revisiones

  1. Comprueba la presión

Ya te lo hemos advertido líneas arriba. Los neumáticos son una de las partes del vehículo que más sufren con el calor y que afecta a la conducción y al consumo de combustible.

En verano, comprueba la presión cada dos semanas aproximadamente. Asegúrate de que tienen la que aconseja el fabricante. ¡Importante!: esta revisión se hacen con el vehículo en frío.

  1. No olvides la rueda de repuesto

¿Te olvidaste de la quinta rueda? Muchos conductores se olvidan de comprobar el estado de la rueda de repuesto. La idea es que te solucione un problema, así que no te lleves más sorpresas si tienes que tirar de ella. La rueda de repuesto debe estar a 0,5 bar más de presión que el resto.

  1. Comprueba la profundidad y el estado del dibujo

La banda de rodadura proporciona al neumático sus características de frenado y maniobrabilidad. Por eso es muy importante asegurarse de que está en perfectas condiciones. Según la normativa, se recomienda sustituir los neumáticos cuando la profundidad del dibujo sea inferior a 1,6 milímetros. Y si te estás preguntando cómo se mide la profundidad del neumático, no te preocupes, todos llevan indicadores de desgaste que te lo chivarán.

  1. ¿Sigues con los neumáticos de invierno?

Esto es como el cambio de armario. Si guardas el abrigo, los neumáticos de invierno también sobran en verano, salvo que tus viajes sean por tierras gélidas.

Los neumáticos de invierno no están diseñados para circular con calor. De hecho, jamás se deben usar con temperaturas superiores a los 7 grados. Este tipo se desgasta más rápido y aumenta la probabilidad de sufrir un accidente. Así que, duren mucho o poco las altas temperaturas, cambia a los neumáticos de verano.

Ya has visto cómo afecta el calor a los neumáticos y qué debes revisar antes de emprender un viaje en carretera. Ahora te toca poner estos consejos en práctica, y, lo más importante: disfrutar del viaje.

Recuerda que tienes a tu disposición a todo el equipo profesional de Grupo Cariño para cualquier duda que te surja o si necesitas poner tu coche a punto para este verano.

Artículo original publicado aquí